Flotación

¿PESAMOS LO MISMO FUERA QUE DENTRO DEL AGUA?

Dentro del agua se flota muchísimo menos que fuera del agua. En este hecho influyen multitud de factores que iremos viendo a continuación, pero antes, os dejo con este vídeo para que os vayáis haciendo a la idea de "por dónde van los tiros":


Quizá el mejor flotador que poseamos sean nuestros pulmones. Cuando éstos se encuentran llenos de aire se flota mejor, evidentemente, ya que es como tener dos globos hinchados dentro de nuestro cuerpo. Una mayor capacidad pulmonar mejorará nuestra capacidad de flotación. Igualmente, si nuestro propósito es hundirnos, será imprescindible vaciar los pulmones de aire todo lo que podamos para poder hacerlo. Eso sí, deberemos de reservar un mínimo de aire para evitar agobiarnos demasiado pronto y poder aguantar más tiempo debajo de agua.


El peso de una persona completamente sumergida dentro del agua y sin aire en los pulmones puede rondar los 3 kg. aproximadamente ya que, al estar sumergido se genera una fuerza llamada de empuje hidrostático en sentido contrario al de la fuerza de la gravedad, que tiene que ver también con la masa corporal. En este sentido, cuanto más sumergidos estemos dentro del agua, más flotaremos.


NIVEL DE FLOTABILIDAD: LA POSICIÓN MEDUSA

Una manera de comprobar nuestro nivel de flotación es mediante la denominada "posición medusa". Dicha posición consiste en agrupar todo el cuerpo tras una inspiración profunda y mantenerse quieto/a y relajado/a en el agua mientras alguien comprueba desde fuera la porción de espalda que sobresale del agua.


También podemos comprobar cuánto flotamos sin aire y adoptando otras posiciones. Dominar la flotación nos ayudará posteriormente a realizar ejercicios de apnea o buceo y poder desplazarnos adecuadamente por debajo del agua (tratando de no flotar tanto si así lo queremos). Además el tener más o menos partes del cuerpo sumergidas durante el nado y, en consecuencia, flotar más o menos lo usaremos más adelante para diseñar ciertos ejercicios de técnica. En el siguiente vídeo os muestro cómo realizar la posición medusa y algunas variantes:


¿QUÉ TIPO DE PERSONAS FLOTAN MÁS?

No todas las personas flotan igual, debido a cuestiones tan variopintas como el género, la raza, la edad, la constitución corporal, etc. A continuación, veremos algunos de estos aspectos de forma general para hacernos una idea mejor del porqué unos/as flotan mejor que otros/as:
  • En líneas generales, las mujeres flotan más que los hombres debido a que poseen un porcentaje de masa grasa mayor. Dicha grasa se suele concentrar en las zonas del pecho y la cadera en mujeres; y en la zona abdominal en hombres.
  • Salvo excepciones, las personas de raza negra flotan menos que las personas de raza blanca. Esto ocurre principalmente porque, de manera genérica, dichas personas poseen un porcentaje de masa magra (muscular) mayor que el de las personas de raza blanca. Este hecho hace que las personas de color tengan más dificultades a la hora de nadar en pruebas de natación más largas.
  • Dentro de un mismo género y una misma raza, tanto bebés como ancianos flotan mejor con respecto a cuando ellos mismos eran adolescentes o adultos/as. Este hecho se debe principalmente al cambio de configuración ósea de los distintos períodos. Cuando se es bebé, los huesos no se han formado todavía y cuando se es adulto se pierde densidad ósea. Ambos acontecimientos suponen que el esqueleto flote mejor y, en consecuencia, la persona en cuestión.
Según lo apuntado anteriormente, el mejor "flotador humano" lo constituiría una bebé o anciana de raza blanca y "entradita en carnes".


Mientras que el "plomo humano" sería un hombre adulto de raza negra que estuviese "cuadrado".


¿CÓMO HACEMOS PARA FLOTAR?

Para flotar hay que estar relajado y realizar movimientos suaves y adecuados dentro del agua ya que, de lo contrario, la musculatura se contrae y los movimientos se hacen torpes e inadecuados y pueden conducir a todo lo contrario de lo que pretendemos: hundirnos en vez de flotar.


La sensación inicial de hundirse nos lleva a querer estar lo más cerca posible de la superficie e incluso, en ocasiones, querer sacar los brazos de forma casi instintiva con la intención de querer agarrarnos a algún objeto externo que nos ayudara a mantenernos a flote. Esto es un error, ya que al sacar los brazos fuera del agua, éstos dejan de producir la fuerza de empuje y adquieren su "peso real" (no el que el agua confiere). Dicho peso va a favor de la gravedad y, por tanto, nos ayuda a hundirnos y no a flotar.


FLOTACIÓN VERTICAL

Muchas personas que están aprendiendo a nadar, tratan de aprender precisamente a eso: a nadar, a desplazarse nadando (esto ocurre principalmente cuando empezamos a aprender a nadar desde adultos). Pero, ¿qué ocurre si en un momento dado queremos parar de nadar y permanecer en el sitio quietos? ¿Qué debemos hacer? A continuación os enseño cómo realizar la flotación vertical:


Los brazos, sumergidos, deben acompañar el movimiento de las piernas con remadas: movimientos circulares suaves de dentro a fuera y de fuera a dentro, con las palmas de las manos mirando hacia el suelo.


Las piernas deben realizar la denominada patada de waterpolo que, básicamente consiste en realizar una patada de braza alternativa. Veamos cómo se realiza:


FLOTAR EN LA PISCINA VS. FLOTAR EN EL MAR

En la playa se flota mejor que en la piscina, debido a que el agua del mar es más densa que la de la piscina. Si bien es cierto que existen piscina con tratamiento salino, éstas nunca llegarán a estar al mismo nivel que el mar. A modo de curiosidad, en el Mar Muerto, por ejemplo, podemos estar tumbados haciendo "el muerto" mientras leemos el periódico y nos hundimos. Eso sí, no podemos estar mucho tiempo en el agua porque este exceso de sal abrasa literalmente la piel.


El hecho de flotar más en el mar que en la piscina hace que ciertos aspectos de la natación varíen, como por ejemplo:
  • Cuando nadamos en el mar, el ángulo de ataque de los brazos al traccionar es más cerrado, de modo que la palma mira más hacia atrás y no tanto hacia abajo. En este sentido, en principio iremos más rápido en el mar que en la piscina.
  • Cuando nadamos, la parte del cuerpo que más tiende a hundirse son las piernas. Este motivo, entre otros, hace que no podamos dejar de batir las mismas al nadar en piscina (o usemos material de flotación como el pull buoy). En el mar, las piernas no se hunden tanto como en la piscina, con lo que podemos equilibrar el cuerpo para nadar sin necesidad de realizar una patada tan frecuente o intensa.
  • Normalmente, en el mar nos encontramos con un mayor oleaje que en las piscinas. Este hecho provoca que varíe la técnica de nado de modo que, por ejemplo, se tiende a sacar más la cabeza para respirar, se lleva un recobro aéreo de brazos más elevado, etc.
  • En ocasiones, los nadadores llevan un traje de neopreno para nadar en el mar, con lo cual se flotaría aún más. Además, hay que tener en cuenta que a mayor grosor del neopreno, mayor flotación. Del mismo modo, un neopreno de manga larga flotará más que uno de manga corta.

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