3.4. Salida de braza

La salida de braza se hace también desde encima de la plataforma de salida. Tras haber escuchado las señales de aviso pertinentes, el nadador/a se colocará en la parte delantera del poyete dispuesto/a para lanzarse al agua. Al igual que en las otras salidas, a aquellos nadadores/as con circunstancias especiales (edad precoz o muy avanzada, discapacidad, etc.), se les permite lanzarse desde la pared o incluso desde el agua en lugar de desde el poyete. La posición que el nadador/a ocupa sobre la plataforma de salida depende del gusto de cada uno/a. En principio, hay tres posiciones básicas que se suelen adoptar encima de la plataforma de salida:
  • Las dos piernas juntas y los brazos agarrados al poyete por fuera. Es una posición que requiere tener bastante flexibilidad y probablemente no se logre tanto impulso como en otras posiciones.
  • Las dos piernas separadas (a la altura de los hombros) y los brazos agarrados al poyete por dentro de las piernas. Sin duda, esta posición es más cómoda que la anterior y la palanca que pueden ejecutar las piernas es más efectiva; pero como, ya apuntaba anteriormente, hay gente que prefiere la posición anterior.
  • La salida americana. Esta salida es la más moderna y cada vez más practicada por más nadadores/as. Se realiza de forma parecida a la salida de tacos en atletismo: una pierna adelantada, con los dedos del pie agarrados al borde anterior del poyete; y la otra pierna retrasada en la parte de atrás del mismo. De hecho, existen plataformas de salida que incluyen una placa regulable que puede usarse para apoyar el pie de atrás y ayudar a salir con más potencia.
El ángulo de salida debe ser cercano a 0º (cero grados); es decir, lo más próximo a la horizontal. Se debe tratar de alcanzar la mayor longitud posible, ya que la altura ya te la da el poyete.
  • Si buscamos ángulo hacia arriba, la salida puede resultar más espectacular, pero la realidad es que pierdes recorrido.
  • Si buscamos tirarnos hacia abajo, buscando el agua, también perdemos recorrido y, además, la fuerza de rozamiento del agua es mayor que la del aire con lo que, de alguna manera nos estamos "frenando" antes de tiempo.
La entrada dentro del agua se realiza "en agujero" y en Posición de Mínima Resistencia (PMR). Esto significa que, por el mismo sitio por donde entran los brazos, deben entrar las piernas. Cuanto menor sea el "agujero", mejor. Hay que intentar no salpicar ni "planchar" ni con la barriga ni con las piernas. Si se entra correctamente al agua en la salida, también evitaremos que se nos caigan las gafas de natación.

A diferencia del resto de salidas, donde se dispone de hasta 15 metros de nado subacuático, en la salida de braza la limitación es por gestos y no por distancia. Desde que entramos al agua, sólo se nos permitirá hacer, como máximo, la siguiente secuencia de movimientos:
  1. Deslizar en Posición de Mínima Resistencia. Tras la salida, se habrá cogido bastante profundidad.
  2. Dar una única patada de mariposa (y seguir deslizando si se quiere). Sirve además para enderezar el nado.
  3. Dar una brazada de mariposa completa, pero sin recobro y manteniendo la cabeza con la barbilla pegada al pecho (técnica filipina). A partir de ahí, se desliza en esa posición y se van recobrando los brazos bajo el cuerpo, pegados al mismo hasta que las manos llegan a la altura de la cara. El nado se empieza a dirigir hacia la superficie.
  4. Dar una patada de braza que coincidirá con la extensión completa de los brazos y posterior deslizamiento en PMR, tal y como se hace según la secuencia de nado de braza. La patada se da cerca de la superficie y sirve para terminar de colocar el cuerpo en la posición óptima para comenzar el nado completo de braza.
No hace mucho, la patada de mariposa, propia de la salida de braza, se daba coincidiendo con la fase final de la tracción filipina de brazos. Se podría decir que era como dar dicha patada (la que supuestamente sacaría la cabeza); la que coincide con el empuje de brazos según la secuencia de nado de mariposa, pero por debajo del agua. Probablemente la mayoría de bracistas de la "vieja escuela" (entre los que un servidor se incluye) la sigan realizando de este modo. Después de cada viraje, también se recomienda realizar esta secuencia de movimientos subacuáticos, aunque no es obligatoria (imagina que vas a dar el viraje de braza o el viraje de espalda a braza y llegas sin aire y tuvieras que esperar a hacer todos esos movimientos bajos el agua...).


Comentarios