1.1. Patada de crol

¿CÓMO SE HACE LA PATADA DE CROL?

La patada de crol se realiza de forma alternativa, dando prioridad a la frecuencia de batida frente a la amplitud; así, la patada será corta y con una relativa frecuencia de modo que se darán más o menos patadas en función de la secuencia de nado con la que se esté nadando. Las piernas tienen que quedar todo lo estiradas que se pueda, pero relajadas; sin que haya tensión muscular. La patada se da desde la cadera y se transmite a la rodilla y al tobillo que, al estar relajado, hace el efecto de aleta acumulando energía elástica. Los músculos principales implicados en este movimiento de piernas son los cuádriceps.

Es importante recordar que la patada se da con los empeines de los pies; por tanto, al hacer los pies de crol debemos pensar que hay que ir dando patadas hacia abajo.


¿PROPULSIÓN O COMPENSACIÓN?

Al dar la patada de crol, el avance se produce gracias a la diferencia de presiones que la batida de pies crea en el agua. Por tanto, los pies son propulsivos. Sin embargo, y a pesar de marcar la diferencia en las pruebas de velocidad, su función es principalmente compensadora del nado. Salvo en el estilo de braza, en natación se avanza principalmente con los brazos.


Es recomendable trabajar la patada de forma aislada (sólo con la tabla) y con diferentes frecuencias para automatizar el gesto. El trabajar a distintas intensidades nos ayudará a asimilar mejor después el nado a distintas velocidades y con ciclicidad de 2, 4 y 6 tiempos por cada ciclo de brazos.

El practicar los pies de espalda y la patada de mariposa, o bien hacer la patada de forma lateral, también nos ayudará a mejorar nuestra patada de crol; ya que son patadas que se realizan de forma similar (aunque con diferente frecuencia, intensidad, posición…) y hay una transferencia positiva entre ellas.


IMPORTANCIA DE LA FLEXIBILIDAD

Tener flexibilidad en el tobillo nos va a ayudar a conseguir una patada de crol mucho más efectiva. A continuación, os dejo algunos consejos para trabajar la flexibilidad y mejorar consecuentemente la patada de crol: 
  • Hacer estiramientos a diario fuera del agua, ya que quizá vamos a conseguir mejores efectos que simplemente practicando pies con la tabla dentro de la piscina. Las sesiones de estiramientos destinadas a ganar flexibilidad pueden ser aisladas y dedicadas exclusivamente al stretching (no son los mismos estiramientos que se hacen, por ejemplo, al terminar una sesión de entrenamiento).
  • Utilizar las aletas nos va a ayudar a ganar flexibilidad en el tobillo, además de que aportan sensaciones (fundamentales en natación) ya que notamos cómo avanzamos con la patada.
  • Calentar bien antes de nadar y estirar después de cada sesión. Hay que tener cuidado con los "tirones" o "calambres", ya que se fuerza demasiado la musculatura (se hiperextiende demasiado el tobillo). Además, hay que estar bien hidratado y llevar una buena alimentación y descanso. Comer plátanos es muy recomendable de cara a la prevención de estos “tirones” por su alto contenido en potasio (la bomba sodio-potasio es clave de cara a la contracción muscular).

¿POR QUÉ NO AVANZO?: LOS PIES DE "VIEJO"

La flexibilidad es una capacidad física involutiva, es decir, que se va perdiendo con el tiempo. Lo más habitual es que las personas mayores vayan teniendo cada vez menos flexibilidad, a no ser que se trabaje de forma regular y concienzuda.


Sin embargo, el hecho de tener mayor o menor edad cronológica (años) no siempre está reñido con la edad biológica o funcional. Es decir, una persona de 25 años que se haya dedicado a realizar deportes como fútbol, ciclismo o carreras de montaña, probablemente tendrá una flexibilidad más limitada, así como mayores dificultades para realizar la patada de crol por motivos como los siguientes:
  • Gran cantidad de masa muscular en las piernas (lo cual no contribuye a la flotación).
  • Tendones y ligamentos menos laxos (el impacto al correr produce más colágeno para fortalecer estas estructuras).
  • Tobillos más rígidos (la técnica y biomecánica de la mayoría de los deportes terrestres implica posiciones de tobillo más inflexibles).
  • Pies más pequeños (los pies de los futbolistas, por ejemplo, suelen ser de talla baja, lo cual implica menos superficie para propulsar).
Si nos fijamos en la fotografía, podemos ver que el tobillo de Chema está estirado (flexión plantar), pero podría llegar mucho más (hasta tocar el suelo con la punta de los pies, por ejemplo; como vimos hacer a Andrea en el vídeo anterior).


Para poder propulsar y avanzar con los pies de crol necesitamos que nuestro pie sea lo más parecido posible a una aleta: flexible, con gran superficie, algo de flotación... Si tratamos de hacer la patada de crol con un tobillo tan rígido, no vamos a poder propulsar; no crearemos esa diferencia de presiones (detrás nuestra) necesaria para poder avanzar. Nos frenaremos e incluso empezaremos a "jalar" hacia atrás, produciéndose el efecto contrario al deseado: los "pies de viejo".


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